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Desarrollo estético
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CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS
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DETALLES DEL PROYECTO









Las líneas del modelo proyectan agilidad y solidez mediante una silueta minimalista. Se ha logrado un equilibrio donde la postura inclinada aporta la intención deportiva, mientras que la limpieza de las superficies garantiza una estética sobria. Es una propuesta que traduce el rendimiento en un lenguaje visual claro y directo, priorizando la armonía de las proporciones sobre la complejidad estructural.
El objetivo central de este modelo fue capturar la esencia de los deportivos de alta gama de los años 80 y 90, priorizando una composición de líneas limpia y clásica.
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A diferencia de las tendencias actuales, el diseño evita las aristas agresivas y los pliegues excesivos, apostando por superficies fluidas que mantienen la coherencia visual en todo el volumen
Su carácter se acentúa mediante la integración de elementos clave como los faros pop-down, un alerón integrado en la propia carrocería y un voladizo trasero corto que deja entrever la mecánica, logrando un equilibrio entre la elegancia de la silueta y el carácter técnico del vehículo.
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A través de este modelo, se buscó honrar ese legado estético, fusionando el carácter de los iconos de altas prestaciones con una ejecución contemporánea y fluida, proponiendo una estética deportiva atemporal y coherente.
El objetivo central de este modelo fue capturar la esencia de los deportivos de alta gama de los años 80 y 90, priorizando una composición de líneas limpia y clásica.
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A diferencia de las tendencias actuales, el diseño evita las aristas agresivas y los pliegues excesivos, apostando por superficies fluidas que mantienen la coherencia visual en todo el volumen
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A través de este modelo, se buscó honrar ese legado estético, fusionando el carácter de los iconos de altas prestaciones con una ejecución contemporánea y fluida, proponiendo una estética deportiva atemporal y coherente.
Su carácter se acentúa mediante la integración de elementos clave como los faros pop-down, un alerón integrado en la propia carrocería y un voladizo trasero corto que deja entrever la mecánica, logrando un equilibrio entre la elegancia de la silueta y el carácter técnico del vehículo.
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El objetivo central de este modelo fue capturar la esencia de los deportivos de alta gama de los años 80 y 90, priorizando una composición de líneas limpia y clásica.


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A diferencia de las tendencias actuales, el diseño evita las aristas agresivas y los pliegues excesivos, apostando por superficies fluidas que mantienen la coherencia visual en todo el volumen
A través de este modelo, se buscó honrar ese legado estético, fusionando el carácter de los iconos de altas prestaciones con una ejecución contemporánea y fluida, proponiendo una estética deportiva atemporal y coherente.
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Su carácter se acentúa mediante la integración de elementos clave como los faros pop-down, un alerón integrado en la propia carrocería y un voladizo trasero corto que deja entrever la mecánica, logrando un equilibrio entre la elegancia de la silueta y el carácter técnico del vehículo.





El diseño combina un voladizo delantero extendido con un voladizo trasero compacto. Esta arquitectura desplaza la masa visual hacia atrás, logrando una silueta en "punta de lanza" que potencia la tensión dinámica del vehículo.

Un rake positivo inclina la silueta hacia el frente, estabilizada por una línea baja completamente horizontal. El marcado crecimiento del área vertical hacia la zaga acentúa el perfil en cuña, reforzando su postura

El ligero adelantamiento de la cabina libera espacio para el alojamiento del motor, manteniendo una simetría visual que equilibra la composición superior y lateral.

La sección lateral presenta una transición curva y progresiva hacia la línea de cintura, integrando los planos sin aristas marcadas. Esta fluidez orgánica suaviza la linea del hombro, resultando en un volumen ancho que enfatiza su carácter deportivo.

El volumen se define por una altura reducida y hombros anchos, siguiendo el estándar de alto rendimiento. La cabina presenta una marcada convergencia hacia el techo, creando una silueta que enfatiza la estabilidad y el carácter del vehículo.

La diferencia de altura entre los grupos ópticos refuerza el rake del vehículo. La posición rebajada de los faros delanteros frente a una zaga elevada acentúa la orientación de ataque y la cuña dinámica de la carrocería.



El coche busca una experiencia emocionante pero controlada. Su motor central-trasero envía toda la potencia al eje posterior, mientras que el almacenaje frontal ayuda a compensar las masas. Este reparto de pesos asegura que el vehículo sea divertido y ágil, pero sin sacrificar la estabilidad.
El acento de color se concentra en dos puntos clave: las butacas en color rojo y la palanca de cambios con acabado cromado, que rompen la neutralidad del resto de los componentes.
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El diseño del habitáculo utiliza una base funcional inspirada en modelos urbanos, resuelta mediante una combinación de terciopelo gris y paneles en fibra de carbono. La instrumentación sigue una línea retro-futurista, integrando manómetros analógicos con un velocímetro digital
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El habitáculo logra un entorno de conducción directo y sin distracciones. Se ha conseguido una estética equilibrada donde conviven materiales tradicionales y técnicos, reforzando la identidad deportiva del proyecto a través de un esquema de colores y texturas muy definido.



El proyecto se centra en ofrecer una experiencia de conducción balanceada, donde el equilibrio de masas busca una gran agilidad en trazados revirados.
La configuración de tracción trasera y la ausencia de sobrealimentación pretenden crear un vehículo con un carácter crudo y comunicativo.
El objetivo es que la conexión mecánica, potenciada por una acústica de motor singular, defina la identidad dinámica del coche, priorizando la interacción directa del conductor con el coche.
El chasis se trata de un monocasco de fibra de carbono que sirve como núcleo rígido y ligero para el conductor.
A este se acoplan dos semichasis de aluminio en los extremos, una combinación pensada para equilibrar la máxima resistencia con una gestión de pesos medida.
La idea detrás de este esquema es lograr una base técnica sólida que permita una conducción precisa, sin añadir peso innecesario al conjunto.
En el apartado mecánico, he apostado por un motor Boxer de 10 cilindros 4.0 litros de aspiración natural. Esta elección técnica busca beneficiarse de un centro de gravedad bajo y una entrega de potencia progresiva.
La potencia se gestiona a través de una caja de cambios manual de 6 velocidades en configuración transaxle, una disposición orientada a favorecer el reparto de pesos.
Todo el conjunto está diseñado con la intención de maximizar la respuesta mecánica y el carácter dinámico del tren posterior.


Ubicada en la zona frontal inferior central, esta toma canaliza el aire directamente hacia el radiador del aire acondicionado. Inmediatamente detrás se sitúa el radiador secundario de refrigerante, aprovechando el mismo flujo para optimizar el espacio y la eficiencia térmica del sistema.


Los frenos delanteros utilizan conductos debajo del coche para su refrigeración. En el tren posterior, las tomas laterales captan una combinación de aire limpio exterior y el flujo expulsado del paso de rueda delantero. Aunque este aire es más turbulento, el diseño aprovecha su inercia para asegurar un caudal constante hacia los frenos traseros sin necesidad de conductos internos complejos.


El sistema utiliza tomas laterales integradas en el pilar C, justo tras el habitáculo. Para optimizar el llenado, conductos frontales canalizan el aire hacia salidas en el capó alineadas con las entradas traseras. Esta configuración combina el flujo inferior y superior, maximizando el caudal de aire directo hacia la admisión.


El sistema utiliza aperturas en la cubierta trasera que captan el flujo de aire proveniente del techo. Este aire fresco incide directamente sobre el radiador, garantizando una refrigeración eficiente sin interrumpir la limpieza aerodinámica de la zona superior.




El coche cuenta con un alerón fijo integrado en la estructura de la carrocería. Su diseño busca generar una zona de alta presión sobre el eje trasero para equilibrar la carga aerodinámica frontal, asegurando la estabilidad a altas velocidades sin comprometer la limpieza de las líneas laterales.


El fondo plano aprovecha una leve inclinación ascendente en la zona posterior para generar succión. El sistema se apoya en deflectores estratégicos en el tren delantero: una aleta precede a la rueda para desviar el flujo y otra situada inmediatamente detrás actúa evacuando las turbulencias del paso de rueda. Esto asegura que el aire que recorre el lateral del vehículo sea limpio y eficiente.


Ubicada en la zona frontal inferior central, esta toma canaliza el aire directamente hacia el radiador del aire acondicionado. Inmediatamente detrás se sitúa el radiador secundario de refrigerante, aprovechando el mismo flujo para optimizar el espacio y la eficiencia térmica del sistema.


Los frenos delanteros utilizan conductos debajo del coche para su refrigeración. En el tren posterior, las tomas laterales captan una combinación de aire limpio exterior y el flujo expulsado del paso de rueda delantero. Aunque este aire es más turbulento, el diseño aprovecha su inercia para asegurar un caudal constante hacia los frenos traseros sin necesidad de conductos internos complejos.


El sistema utiliza tomas laterales integradas en el pilar C, justo tras el habitáculo. Para optimizar el llenado, conductos frontales canalizan el aire hacia salidas en el capó alineadas con las entradas traseras. Esta configuración combina el flujo inferior y superior, maximizando el caudal de aire directo hacia la admisión.


El sistema utiliza aperturas en la cubierta trasera que captan el flujo de aire proveniente del techo. Este aire fresco incide directamente sobre el radiador, garantizando una refrigeración eficiente sin interrumpir la limpieza aerodinámica de la zona superior.




El coche cuenta con un alerón fijo integrado en la estructura de la carrocería. Su diseño busca generar una zona de alta presión sobre el eje trasero para equilibrar la carga aerodinámica frontal, asegurando la estabilidad a altas velocidades sin comprometer la limpieza de las líneas laterales.


El fondo plano aprovecha una leve inclinación ascendente en la zona posterior para generar succión. El sistema se apoya en deflectores estratégicos en el tren delantero: una aleta precede a la rueda para desviar el flujo y otra situada inmediatamente detrás actúa evacuando las turbulencias del paso de rueda. Esto asegura que el aire que recorre el lateral del vehículo sea limpio y eficiente.
ALGUNOS VALORES SON APROXIMADOS EN BASE A OTROS DATOS

Elegí el nombre "Anemoia" porque define el sentimiento de nostalgia por una época que no se ha vivido. Como diseñador, mi enfoque se centró en capturar la esencia de las décadas de los 80' y 90', una etapa que no experimenté personalmente pero que considero el referente principal para este proyecto.
El nombre explica mi proceso de diseño: tomar elementos técnicos y visuales de una era que solo conozco a través de su legado y reinterpretarlos en un vehículo actual. Para mí, Anemoia representa el ejercicio de traer al presente esa filosofía analógica y estética de finales del siglo XX bajo mi propia perspectiva.

El desarrollo de este vehículo, mi segundo proyecto completo de modelado, se centró en la convergencia de la herencia automotriz y la funcionalidad moderna. Para la estética exterior, los referentes principales fueron el Ferrari F40 y el Maserati MC12; de ellos se extrajo la lógica de una presencia imponente basada en volúmenes limpios y superficies continuas, evitando la saturación de elementos aerodinámicos externos para dejar que la arquitectura del coche hable por sí sola.
En contraste, el interior se aleja de la complejidad de los hiperdeportivos actuales. La inspiración proviene de vehículos urbanos más funcionales, con el objetivo de transmitir una sensación de conducción más directa y menos extravagante.
El tren de potencia fue una decisión clave para que el rendimiento estuviera a la altura del impacto visual. Se optó por una configuración de motor poco convencional, buscando no solo un desempeño mecánico superior, sino también una firma acústica distintiva y armónica que complementara la elegancia del exterior.
En cuanto a las herramientas de desarrollo, el flujo de trabajo se dividió en dos pilares: Adobe Illustrator para la creación de los diseños vectoriales, logotipos y gráficas aplicadas y Blender para el modelado 3D, donde se integraron los vectores y se refinaron las superficies hasta lograr el equilibrio de líneas deseado.
Este modelo representa un avance en mi proceso de diseño, logrando sintetizar influencias icónicas de los años 80 y 90 en una propuesta original. El resultado es un vehículo que equilibra una ingeniería mecánica especial con una estética atemporal, consolidando un lenguaje visual propio.














